Cómo envasar castañas depende del punto de la temporada en el que estés: la recogida, el reparto a las tiendas, el paquete del lineal o la ración recién asada. La castaña fresca nunca va en plástico cerrado, sino en malla o en papel; la asada, en papel: la primera necesita respirar, y la segunda tiene que poder comerse andando sin mancharse las manos.
Qué envase elegir para cada uso
| Uso o negocio |
Envase |
Por qué |
| Recogida y almacén |
Saco de malla de 25 kg |
Pocos bultos, y los mueve gente acostumbrada a cargar |
| Reparto a fruterías y tiendas |
Saco de malla de 10 kg |
Se descarga sin esfuerzo y se acaba pronto en el mostrador |
| Venta de varios kilos a un cliente |
Saco de malla de 4 kg |
El cliente se lo lleva en la mano, para conserva o para toda la temporada |
| Paquetes de ½ o 1 kg para el lineal |
Madeja de malla, alicates y grapas |
El tamaño que necesites con un solo rollo |
| Castaña cruda a granel |
Bolsa de papel kraft con fuelle o hexagonal |
Transpira, y se puede personalizar con tu marca |
| Puestos de castañas asadas |
Bolsa hexagonal, bolsa antigrasa u hoja para cucurucho |
Hexagonal si hay cola; antigrasa si la ración tarda en comerse; cucurucho para la imagen de siempre |
Sacos de malla para castañas: por qué malla y qué tamaño
La castaña sale del árbol con un 50–60 % de agua y sigue respirando después de la recogida. En una bolsa cerrada esa humedad no tiene por dónde salir: condensa dentro y en pocos días aparece el moho. La malla deja pasar el aire, y por eso es el envase de la castaña fresca desde el monte hasta la frutería. El pliego de la IGP Castaña de Galicia lo recoge así: pide meter la castaña recién caída en recipientes con ventilación adecuada, y contempla los embalajes de red para venderla en fresco.
¿Saco de 25, de 10 o de 4 kg?
El tamaño no lo decide cuánto cabe, sino quién va a cargar el saco. 25 kg es el máximo que se recomienda manipular a mano, y en condiciones ideales; para proteger a la mayoría de quienes cargan, la referencia baja a 15 kg (lo explica esta guía de manipulación manual de cargas de la Junta de Castilla-La Mancha).
- Los sacos de malla de 25 kg son para la recogida, el almacén y la venta al por mayor: agrupan la cosecha en pocos bultos y los mueve gente acostumbrada a cargar.
- Los sacos de malla de 10 kg son los que conviene servir a fruterías y tiendas. Los descarga quien atiende el mostrador, no un mozo de almacén, y quedan por debajo de esos 15 kg. Además, un saco abierto se acaba antes: la castaña no se queda días secándose a la vista. Con tres colores (blanco, amarillo y rojo) puedes separar calibres, variedades o clientes sin etiquetar cada saco.
- Los sacos de malla de 4 kg son un saco de venta: para el cliente que se lleva varios kilos de una vez, para conserva o para tener castañas toda la temporada, y para lotes pequeños a tiendas que venden poco.
Consejo para la recogida: no dejes los sacos llenos amontonados ni al sol. La castaña recién cogida genera calor, y en el centro de una pila el aire no circula aunque el saco sea de malla. Lleva los sacos al almacén cuanto antes.
Paquetes de castañas de medio kilo y un kilo
Para tener paquetes de medio kilo o de un kilo en el lineal no necesitas un saco de cada tamaño. Con la madeja de malla, un rollo continuo de 100 m, preparas el paquete que pida cada momento: el de medio kilo para el día a día, el de un kilo para el fin de semana o una promoción. La roja realza el color de la castaña en el expositor; la amarilla te sirve para distinguir otro calibre u otro fruto seco en el mismo mueble.
Cómo se hace un paquete de malla
- Corta un trozo de malla, cuadrado o rectangular.
- Pon en el centro las castañas ya pesadas.
- Junta los bordes hacia arriba, como un manojo, y ciérralo con una grapa.
Los alicates TOP GRAF con cargador hacen ese cierre: el cargador va colocando las grapas Omega de 16 mm una tras otra, así que cierras un paquete detrás de otro sin meter cada grapa a mano. El cierre queda firme y todos los paquetes salen iguales, los haga quien los haga. No necesitan corriente ni otra máquina: sirven igual en el almacén que en la trastienda.
Una caja de grapas da para 2.500 paquetes. La recogida dura alrededor de un mes, así que casi todos se preparan en pocas semanas: calcula los que vendes en una semana buena, multiplícalos por las de campaña y pide las cajas de una vez.
Antes de preparar toda la tanda, haz una muestra. El calibre de las castañas cambia el volumen que ocupa cada kilo. Un paquete de prueba te ayudará a ajustar el tamaño del trozo de malla y repetir el formato sin desperdiciar material.
Para el granel, bolsa de papel
Si vendes la castaña cruda a granel, entrégala en bolsa de papel, no de plástico: el papel transpira, y el cliente puede guardar las castañas en casa en la misma bolsa. La bolsa kraft con fuelle es lisa y lleva 1,5 kg. La bolsa kraft hexagonal va desde la pequeña, para unos 250 g, hasta la grande, para unos 2 kg, y te sirve también para las castañas asadas. Las dos se pueden personalizar con la marca de tu tienda.
Bolsas y cucuruchos para castañas asadas
El envase se elige por la ración y por cómo aguanta una castaña que sale caliente, con vapor y con la cáscara tiznada. Tenemos tres formas de servirla:
- La bolsa de papel kraft hexagonal: el fondo se despliega y la bolsa se queda de pie, abierta, junto al tostador. La llenas con el cazo con una sola mano, y el cliente come de ella paseando, sin sacar las castañas. Es la más rápida cuando hay cola. Con dos tamaños tienes las raciones resueltas: 14×19 cm para la ración y 17×22 cm para la grande o para compartir.
- La bolsa antigrasa: el papel antigrasa contiene la humedad y el tizne de la cáscara, así que por fuera sigue limpia aunque el cliente tarde en terminar. Lleva un estampado de periódico antiguo que da al puesto la imagen de siempre. A cambio, no se queda de pie abierta como la hexagonal y tiene un solo tamaño, de 14+7×22 cm, para la ración normal: la grande, en hexagonal de 17×22.
- Las hojas antigrasa de 28×34 cm, para el cucurucho: el formato más tradicional. Pide esta medida; la hoja de 20×12 cm se queda pequeña para enrollar una ración.
El cucurucho de periódico, sin el periódico
El cucurucho de castañas se hacía con papel de diario, y todavía hay puestos que lo improvisan así. Pero el periódico no es papel para alimentos: sus tintas no están pensadas para tocar comida. Nuestras hojas antigrasa tienen precisamente estampado de periódico, están impresas con tintas al agua y fabricadas sin PFAS: dan la imagen del cucurucho de siempre con un papel apto. La castaña va sobre la cara sin imprimir, con el estampado hacia fuera.
Vienen precortadas, así que no hay que medir ni cortar papel de un rollo con las manos tiznadas. Enrolla una tanda de cucuruchos en los ratos tranquilos y tenlos a mano para la tarde, que es cuando más se vende.
Consejo: no cierres la ración caliente. Dobla la boca de la bolsa o del cucurucho, pero deja que salga el vapor: si se queda dentro, reblandece el papel y la cáscara.
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