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¿Tengo que cobrar los envases para llevar?

Envases de aluminio con comida y bolsas de papel kraft preparados para llevar sobre el mostrador de un restaurante

Sí: si entregas comida o bebida para llevar en vasos o recipientes de plástico de un solo uso, tienes que cobrarlos aparte y separarlos en el ticket. Es así desde el 1 de enero de 2023, por el artículo 55 de la Ley 7/2022 de residuos. La ley no fija el importe: el precio lo pones tú, según el envase y lo que lleva, y tiene que ser suficiente para que se usen menos. Y va como una línea propia del ticket, también cuando el envase lleva un plato que has cocinado tú (nota del MITECO).

Y no solo cuentan los envases de plástico de siempre. La ley llama plástico de un solo uso a todo lo fabricado total o parcialmente con plástico, así que entran también envases que no lo parecen.

Qué envases y bolsas para llevar se cobran

La obligación es para los productos de la parte A del anexo IV: vasos para bebidas, con sus tapas, y recipientes para comida lista para comer, in situ o para llevar, como tarrinas y cajas. Las bolsas tienen su propia norma desde 2018. Así queda lo que entrega un bar o un restaurante:

Lo que entregas ¿Se cobra? Por qué
Tarrina o caja de plástico (PET, PP) para comida preparada Sí Recipiente de plástico para comer sin más preparación
Vaso de plástico, con su tapa Sí Vaso para bebidas de plástico; la tapa forma parte del vaso
Vaso de cartón con revestimiento plástico, con su tapa Sí Es parcialmente de plástico
Envase de fibra o caña con película de PLA u otro bioplástico Sí El bioplástico también es plástico
Envase de fibra o caña sin ningún recubrimiento No No lleva plástico
Bolsa de papel No El cobro obligatorio es para las bolsas de plástico
Bolsa de plástico de 50 micras o más, con un 70 % de plástico reciclado No, con el certificado del fabricante Es la excepción que prevé la norma de bolsas
Cualquier otra bolsa de plástico para el pedido Sí Desde 2018 no se pueden regalar

El error más caro es fiarse del nombre. Un vaso de cartón casi siempre lleva por dentro una capa plástica que lo hace impermeable, y un envase «compostable» de fibra puede llevar una película de PLA. Las directrices de la Comisión Europea lo dejan claro: el plástico de origen vegetal o biodegradable sigue siendo plástico. Si te ofrecen un envase compostable para dejar de cobrar, pide por escrito si lleva recubrimiento o lámina por dentro, también de PLA.

Envases para llevar sin plástico: qué usar con cada comida

Cambiar de material solo funciona si el pedido llega bien. Lo que estropea un envase para llevar es casi siempre una de tres cosas: el vapor, la grasa o el líquido. Elige plato a plato:

Guisos, arroces y platos del día: aluminio

El envase de aluminio es el que mejor sustituye a la tarrina de plástico para lo caliente. Aguanta la comida recién hecha y la grasa sin deformarse, conserva el calor hasta casa y el cliente lo mete directamente en el horno para recalentar. Y el aluminio no es plástico. Con tres tamaños cubres casi todo: 500 cc para una ración, 1100 cc para dos y 2200 cc para la bandeja familiar. Elige por la ración, no el más grande: en un envase que sobra, la comida se mueve y se enfría antes.

No lo llenes hasta el borde. Al cerrarlo, el borde del envase se dobla hacia dentro; si la salsa llega arriba, se sale justo ahí y mancha la bolsa.

Sopas y cremas que van en moto

El envase de aluminio no pierde por ningún sitio, pero el cierre no es estanco: plano aguanta, y si se vuelca, el caldo encuentra salida. Para la recogida en el local, que el cliente lleva en la mano, sirve. Para el reparto, donde el pedido se inclina en cada curva, una sopa necesita un recipiente con cierre estanco, y hoy eso suele ser plástico. Cóbralo: es de los pocos casos en que compensa.

Qué tamaño de aluminio para cada ración

Marca algún producto para compararlo.

Envases de Aluminio 500cc
100 unds.
Envases de Aluminio 1100cc
125 unds.
Envases de Aluminio 2200cc
100 unds.
Precio por unidad 0,151 €/envase 0,304 €/envase 0,524 €/envase
Paquete 100 envases · 15,10€ 125 envases · 38,03€ 100 envases · 52,41€
Capacidad 500 cc 1100 cc 2200 cc
Dimensiones 146x121 mm 230x175 mm 315x210 mm
Para Una ración Dos raciones La bandeja familiar
Ver producto Ver producto Ver producto

Fritos, rebozados y bocadillos: papel antigrasa

Una croqueta o unas patatas recién fritas sueltan vapor, y en un envase cerrado ese vapor se condensa y las ablanda en pocos minutos. Pagar una tarrina de plástico que además estropea el producto es perder dos veces. Lo que funciona es papel que respire y no se empape: la bolsa antigrasa para hamburguesas y bocadillos contiene el aceite y la salsa, y las hojas de papel antigrasa envuelven un bocadillo o un wrap sin recipiente. Las dos son sin PFAS.

Pollo asado: aluminio para pollo

El envase de aluminio para pollo recibe el pollo recién salido del asador, con su grasa y su calor. Para el medio pollo, usa el envase pequeño: en el grande, medio pollo se mueve y se enfría antes. Las patatas, aparte: cerradas junto al pollo se empapan de vapor y grasa en el trayecto; en una bolsa antigrasa respiran y no manchan la bolsa del pedido. El envase de plástico con tapa transparente enseña el pollo y va al microondas, pero es un recipiente de plástico y se cobra.

Ensaladas y postres: la tarrina sigue teniendo sentido

Lo frío que se vende por la vista (una ensalada, fruta cortada, un postre) pide un envase transparente que cierre bien, y ahí la tarrina de rPET con tapa bisagra no tiene sustituto. Se cobra: resérvala para estos platos y cuenta su precio desde el principio.

Envases para llevar sin plástico

Un envase de aluminio con una ensalada lista para comer
Aluminio para lo caliente con salsa, papel antigrasa para los fritos.

¿Hay que cobrar la bolsa para llevar?

Desde el 1 de julio de 2018 no se pueden regalar bolsas de plástico, tampoco en la entrega a domicilio (Real Decreto 293/2018, artículo 4). Las bolsas muy ligeras, de menos de 15 micras, solo se libran cuando son para higiene o para alimentos a granel, así que no sirven para llevar el pedido.

La bolsa de papel no tiene obligación de cobro. Para el pedido pequeño, la bolsa de papel kraft hexagonal es la más práctica: se queda de pie abierta en el mostrador mientras la llenas, y su fondo ancho deja un envase de ración tumbado, que es como no se derrama. Tiene cuatro tamaños, de un cuarto de kilo a dos kilos. Las bandejas de dos raciones o la familiar ya no caben planas: esas van en la bolsa camiseta. La bolsa kraft con fuelle, más alta y estrecha, va mejor con un par de envases pequeños o un bocadillo largo. El kraft normal se mancha con la grasa: mete los fritos en su bolsa antigrasa antes, y el aluminio, bien cerrado.

Para el pedido grande y pesado, la única bolsa de plástico que puedes dar sin cobrar es la de 50 micras o más con al menos un 70 % de plástico reciclado, y solo si guardas la documentación del fabricante que lo acredita. Nuestra bolsa camiseta reciclada tiene 50 micras y un 70 % de reciclado, y aguanta las bandejas de aluminio y las bebidas. También la tenemos en verde. El certificado del fabricante pídenoslo con tu pedido y te lo enviamos.

Bolsas para el pedido

Sobras y táper del cliente

Las sobras se entregan sin coste. La hostelería tiene que facilitar que el cliente se lleve lo que no ha consumido, salvo en el bufé libre, y avisarlo de forma visible (Ley 1/2025, artículo 8). La comida no se cobra, pero si las sobras van en un envase de plástico de un solo uso, ese envase sí, como cualquier otro. Para las sobras, el aluminio pequeño: lo que queda de una ración cabe en el de 380 cc o el de 500 cc.

El táper del cliente tienes que aceptarlo, también con comida cocinada, si está limpio y es adecuado para lo que pide (artículo 18 de la Ley 7/2022). Puedes rechazar uno manifiestamente sucio o que no sirva para ese plato, y tienes que informar de las condiciones que pides. Para bares y restaurantes, el artículo 18 del Real Decreto 1021/2022 deja la higiene del recipiente a cargo del cliente y libera al establecimiento de los problemas de seguridad alimentaria que vengan de él.

Las condiciones tienes que darlas a conocer: basta un cartel junto a la caja con lo que pides (limpio, con una tapa que cierre y apto para caliente si el plato lo es). Ten siempre un envase propio de reserva: un táper con la tapa deformada y una sopa caliente son un derrame en el coche del cliente.

Consejo: pon el precio del envase en la carta, en la caja o en la app de pedidos, no solo en el ticket. El cliente que lo sabe de antemano no discute al pagar, y el que no quiere pagarlo trae su táper, que es justo lo que busca la ley.

Si además fabricas, envasas con tu marca o importas envases, tienes obligaciones como productor que van más allá del mostrador, en el Real Decreto 1055/2022; para tu caso concreto, consúltalo con tu asesoría.

Comida caliente para llevar, sin tarrina de plástico

Envases de aluminio en todos los tamaños, para raciones, platos del día y sobras que el cliente recalienta en el horno.

Envases de Aluminio 1100cc

Preguntas frecuentes sobre cobrar los envases para llevar

La ley no fija un importe. Lo decides tú, pero tiene que ser suficiente para que se usen menos, así que un precio simbólico no cumple, y tiene que aparecer como una línea separada en el ticket.

Sí, si llevan revestimiento interior de plástico, que es lo habitual. Y la tapa va incluida con el vaso.

Solo si no lleva nada de plástico. Uno de fibra o caña sin recubrimiento no se cobra; si lleva una película de PLA u otro bioplástico, sí.

No: para la ley, la tapa forma parte del vaso, así que se cobran como un solo producto.

Las sobras se entregan sin coste. Si van en un envase de plástico de un solo uso, ese envase sí se cobra, como cualquier otro.

Solo si está manifiestamente sucio o no es adecuado para lo que pide. Ten a la vista las condiciones de limpieza que pides.

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